En Tepeyahualco de Cuauhtémoc, el templo del Padre Jesús de Nazaret se convierte en punto de encuentro para miles de fieles que, año con año, acuden con devoción durante el Quinto Viernes de Cuaresma.
Entre oraciones, promesas y gratitud, este espacio resguarda una de las tradiciones más significativas de la región, donde la fe une a las familias y fortalece la identidad de la comunidad.
Un sitio que nos recuerda que nuestras raíces viven en nuestras creencias y en la fuerza de nuestra gente.